Los primeros años de Fuencarral

El 5 de julio de 1960 se inauguró la cochera de Fuencarral (imagen), convirtiéndose en una de las mayores y más modernas del país.

Se ubicó en los terrenos cercanos a la colonia de San Cristóbal, conocida como “las 800”, creada en 1954 para obreros y empleados de EMT, en régimen de alquiler asequible. Allí también estaban asentadas las instalaciones del Plan Social de EMT, que por aquel entonces contaban con pistas de atletismo, frontón, piscinas y hasta un campo de fútbol.

En sus inicios, esta cochera acogió, por un lado, las líneas de tranvía de las cocheras de Cuatro Caminos y Tetuán (que se cerraron) y, por otro, las líneas de autobuses que circulaban con coches Leyland y Guy (líneas 1 a 12, 14 a 21, 25 a 28, 30, 31 y 33). El resto de las líneas, que circulaban con buses Pegaso, pasaron a la cochera de Pacífico. Esta remodelación dejaba sin líneas de autobús a las cocheras de Ventas y Chamartín, quedando en esta última centralizado el servicio de trolebuses.

Cuatro años después, la cochera se dividió en dos en función de los coches que encerraban en ella. Así nacen Fuencarral A, para autobuses, y Fuencarral B, para tranvías. En 1975 llegaría un Fuencarral C, al hacerse cargo EMT de las líneas de microbuses explotadas por la empresa TRAINCO y que pasaron a depender de esta cochera.

EMT, construyendo Madrid