La grúa en Madrid

EMT asumió en 2014 este servicio clave en la movilidad de la ciudad de Madrid cuya historia ha ido evolucionando hasta la actualidad.

En la década de los 70, el Ayuntamiento de Madrid ya contaba con un pequeño número de grúas, gestionadas directamente por la Policía Municipal. Pero al igual que ocurrió en otras grandes ciudades, se decidió crear un servicio específico de retirada de vehículos por la creciente necesidad de facilitar la circulación y para colaborar con los servicios de emergencia en aquellas situaciones en las que se exigiera la movilización de vehículos, como actuaciones de bomberos, pasos de ambulancias, realización de actos públicos, etc. En el año 1977 se saca a concurso y se adjudica el “servicio de retirada de vehículos mal estacionados en la vía pública”.

La adjudicataria, CEMESA, comienza a operar en agosto de 1977 contando con tres depósitos propios situados en la carretera de Toledo, Aravaca y Azca, y un cuarto adicional gestionado directamente por la Policía situado en MercaMadrid.

La concesión a CEMESA finaliza en 1982 y el Ayuntamiento de Madrid vuelve a prestar directamente el servicio con la estructura y los medios existentes, tanto humanos como materiales, centralizando la actividad en las antiguas cocheras de Alfonso XIII.

En septiembre de 1983 se crea una empresa mixta de capital privado y municipal. Estaba participada por la empresa General de Obras y Servicio, una filial de Fomento de Construcciones y Contratas, junto con el Ayuntamiento de Madrid y EMT. Bajo la denominación de EMITRA (Empresa Mixta de Tráfico) mantendrá la actividad hasta el año 2004, sumando nuevos depósitos de vehículos: Barceló, Carmen, Colón, Imperial, Orense y Velázquez.

Ese 2004, la parte de capital privado revierte al Ayuntamiento y entonces se constituye una nueva empresa pública para la retirada de vehículos denominada Madrid Movilidad. En cuanto a los depósitos, se crean los que actualmente permanecen: Colón, Imperial, Mediodía I y II, Escuadrón, Recuerdo y Vicálvaro. Tras 10 años de gestión, en 2014 será absorbida por EMT, pasando a ser la encargada del denominado “servicio de ayuda a la movilidad” hasta la actualidad.

En lo que se refiere a vehículos, inicialmente se utilizaron grúas Jeep con remolque o camiones con un sistema de carga sobre bandejas. Posteriormente se incorporaron al servicio distintos modelos de camiones con plataforma y, más recientemente, Madrid Movilidad complementó la flota con grúas de arrastre. Actualmente el servicio dispone, además, de una grúa especialmente preparada para la carga de motocicletas y dos grúas pluma para vehículos más pesados.

Los sistemas de carga también han ido evolucionando y la utilización del tradicional gato para levantar el vehículo y arrastrarlo o cargarlo sobre el camión, fue dando paso a las grúas con remolque, los carros de arrastre y las grúas de plataforma.

EMT, por la movilidad.