Ganadores del V Concurso “A vista de pájaro”

Ya tenemos los ganadores del V Concurso de Microrrelatos y Fotografías “A vista de pájaro”, centrado este año en el 50 Aniversario del Teleférico.

La ganadora del Premio del Jurado en el apartado de fotografía en Instagram os la mostramos acompañando este post, cuyo autor es @mis_fotos_de_madrid

Y en el apartado de microrrelatos, comenzamos con el Primer Premio del Jurado: “Once minutos” de Rodrigo Martín.

ONCE MINUTOS. Era un soleado 26 de junio de 1969. Era un día especial. De mis ochenta hermanas, yo fui la cabina elegida para inaugurar el primer viaje en Teleférico.

Me habían cubierto de banderines de fiesta. Estaba nerviosa, era el gran estreno en el que debía recorrer 2.457 metros sin sobresaltos, tal y como lo había ensayado.

El sol bañaba la Rosaleda del Parque del Oeste, las rosas estiraban sus tallos para ser testigos del acontecimiento. La Casa de Campo extendió su alfombra verde. Y sentí que la Estación de Príncipe Pío detuvo su ajetreo.

Los engranajes tocaron su sonata mecánica mientras mis hermanas y yo bailamos juntas, en perfecta armonía, como si de un vals se tratase.

Eran once minutos de trayecto. Mi concentración era máxima. Podía sentir los gritos de asombro desde la calle del Pintor Rosales, desde las Ermitas Gemelas de San Antonio de la Florida. Cuando apenas quedaban unos metros, oí a un cronista del ABC susurrar a otro:  la más bella perspectiva de Madrid . Y sentí que había cumplido con mi cometido.

El 20 de julio, el Apolo XI tocaba la superficie de la luna. Pero yo conquisté el cielo de Madrid justo un mes antes…

El segundo Premio del Jurado ha correspondido a “En las nubes” de Elena Bethencourt.

EN LAS NUBES. En la Estación de Pintor Rosales dibujaste dos corazones en los cristales del teleférico. Al pasar por encima de la rosaleda del Parque del Oeste cogiste una flor. Me la ofreciste en la estación de Príncipe Pío diciendo que eras mi príncipe azul.

En la ermita de San Antonio de la Florida nos casamos, pero en el Templo de Debod dejaste de adorarme.

Del Palacio Real salió una princesa y la miraste como antes me mirabas a mí. En la Catedral de la Almudena le juraste amor eterno.

En la Plaza de España lancé nuestros anillos y sobre el Manzanares me puse a llorar. Junto a la Plaza de los Pasos Perdidos de la Casa de Campo desaparecieron tus huellas.

Hice el trayecto de vuelta sola. Los once minutos no bastaron para borrar tus besos de la cabina, pero al mirar atrás supe que el viaje había valido la pena: a pesar de todo y de principio a fin. El problema es que, desde que tengo los pies en el suelo, solo pienso en volver a volar.

Y por último, el ganador en el apartado de Premio Fans de Facebook: “Sueña con volar” de Francisco Sánchez.

SUEÑA CON VOLAR. No todos los pájaros pueden volar. A mi compañero, un agaporni de plumas esmeralda, se lo impide una deformidad en su ala derecha.

Cuando era un pichón, lo lanzaba al aire con mis pequeñas manos y se precipitaba al vacío con rapidez. A medida que crecíamos fuimos abandonando nuestro sueño. A él parecía bastarle vivir sobre mi hombro y yo, poco a poco, perdía la esperanza de verlo surcar el cielo. Pero un día, al pasar por la Casa de Campo, tuve una idea. Pedí a mi padre que lo subiese al teleférico. Él se negó a hacerlo, asegurándome que pronto podría hacerlo yo. Pero el tiempo se iba y la alegría del pájaro se marchaba con él. Le rogué días y noches hasta que lo convencí.

Ahora, mi compañero contempla la inmensidad de Madrid a cuarenta metros de altura. Desde ahí, en un atardecer como este, deben brillar aún más las aguas del Manzanares y verse en todo su esplendor el Palacio Real y la Almudena. Pienso en ello mientras le espero entre las rosas del parque del Oeste, sentado sobre mi silla de ruedas, soñando con volar.

Desde aquí agradecer a todos los participantes su entusiasmo y sus estupendos aportes. Y a los que no habéis participado, esperamos que para el siguiente concurso os animéis. ¡Muchas gracias!